Primera Impresión: KTM Freeride E 2027, más autonomÃa y tecnologÃa para la nueva off-road eléctrica austrÃaca
KTM presenta la nueva Freeride E 2027, una moto eléctrica off-road que da un salto adelante en autonomía, tecnología y rendimiento tras su retraso desde 2024. La firma austriaca asegura que la espera ha servido para perfeccionar un modelo clave en su apuesta por el enduro y el off-road eléctrico.
Si estabas esperando a que KTM desvelara por fin la Freeride E, un modelo completamente nuevo anunciado en 2024, a estas alturas ya estarás pensando que “las cosas buenas se hacen esperar”.
Para muchos dentro de nuestro mundo del enduro, la moto eléctrica todavía no va con ellos. Pero no hay duda de que cada vez están más integradas en el off-road, con más presencia allí donde montamos, y sigue sorprendiendo que KTM haya tardado tanto en entrar de lleno en este terreno.
Que KTM insista en la nota de prensa de hoy en que la Freeride E 2027 “ha merecido la espera” no solo apunta a los evidentes problemas recientes que ha tenido la marca para sacar motos al mercado, sino también a la realidad de un sector de la industria del motor que evoluciona a toda velocidad.
Las cosas cambian muy rápido en el mundo de las motos eléctricas, y el retraso de este nuevo modelo, sea cual sea el motivo, también ha significado más tiempo para seguir desarrollándolo. Eso quiere decir que, antes incluso de haber girado una rueda, el nuevo modelo ya puede presumir de “más alcance, más propósito y tecnología más avanzada”.
¿Qué cambia aquí respecto a aquel primer vistazo a la nueva KTM Freeride E que cubrimos en octubre de 2024? KTM ha respondido a algunas de las grandes preguntas…
¿La KTM Freeride E 2027 es una moto nueva o solo una actualización?
Las especificaciones de la KTM Freeride E 2027 han sido rediseñadas desde cero y KTM asegura que es un 99% nueva.
Potencia para igualar a las motos de combustión “con una fracción de las complicaciones”
Ofrece 8,3 kW de potencia nominal, 19,2 kW de potencia máxima, más de 37 Nm de par y una velocidad punta de 95 km/h. KTM afirma que el motor es más silencioso, trabaja más frío y cuenta con una unidad más compacta que está “totalmente integrada en el carácter general y la agilidad de la motocicleta”. No vamos a negar que la frase deja cierto margen a la interpretación, pero entendemos que eso significa que el motor forma parte de la estructura del chasis.
Lo que sí suena bien es el consumo energético más eficiente y, como ocurre con todos los vehículos eléctricos, el par instantáneo y dosificable promete ser adictivo en marcha. KTM asegura que la entrega estará a la altura de sus rivales de combustión, pero “con una fracción de las complicaciones”.
¿Cuánto tarda en cargarse y cuánto tiempo se puede rodar?
La batería MX50 de iones de litio, con un peso de 29 kg, es fácilmente intercambiable, lo que permite usar un segundo pack mientras se carga el primero o simplemente ampliar la autonomía.
KTM dice que desmontarla es sencillo, aunque eso de hacerlo “en menos de 10 minutos” sigue pareciendo un proceso algo lento y quizá esperábamos algo mejor en ese sentido.
La capacidad es de 5,5 kWh, una mejora de 1,5 kWh respecto a la anterior KTM Freeride E, lo que se traduce en un 20% más de tiempo o distancia de uso. El voltaje nominal ronda los 50V y la batería puede soportar más de 1000 ciclos de carga antes de bajar al 80% de su estado de salud. El tiempo estimado de uso en enduro se sitúa entre 2 y 3 horas. Con el cargador incluido de 660 W, el tiempo de carga es de menos de 8 horas usando una toma doméstica estándar. Pasar del 20% al 80% requiere menos de 6 horas.

¿Cuánto pesa?
La KTM Freeride E declara un peso de 112 kg, incluyendo espejos, intermitentes y otros elementos necesarios para su homologación para carretera.
Es estanca al agua, pero ¿de verdad hace falta una función de corte?
La batería cuenta con certificación IP67, por lo que es resistente al agua y al polvo, además de robusta tras extensas pruebas en condiciones extremas. En caso de caída, la KTM Freeride E incorpora un sensor de vuelco que corta la potencia durante un tiempo cuando la inclinación de la moto es detectada y reconocida por la ECU. Sin probarla, no tenemos claro todavía cómo se traduce esto en un uso real de enduro o conducción más extrema.

Modos de pilotaje
Hay tres modos de pilotaje, entre los que se puede cambiar rápidamente mediante un mando de cuatro botones en el manillar.
A medida que subes de modo, la moto entrega más par y más potencia, como es lógico. Para ayudar a la eficiencia del motor y al aprovechamiento de la batería, también hay tres ajustes de recuperación de energía: Off, Mid y High. Estos pueden combinarse con cada modo para ofrecer más flexibilidad en la entrega de potencia y para alargar al máximo la rodada… o para aumentar el factor diversión, intuimos.
También dispone de control de tracción, independiente de los modos de pilotaje, y que se puede activar o desactivar fácilmente desde los botones del manillar.

Sensaciones del chasis
KTM asegura que la ligereza de sensaciones, el manejo y la agilidad han sido una prioridad con este diseño estilizado. Ese era uno de los puntos fuertes de la primera KTM Freeride E y, según añaden, era “importante afinarlo y mantenerlo para 2027”.
La geometría ha sido modificada y la distancia entre ejes aumentada para aportar mayor estabilidad, algo que se agradece porque los modelos Freeride originales sufrían precisamente en ese apartado.
El chasis de acero al cromo-molibdeno se integra con la arquitectura del motor y la batería. El subchasis de aluminio y poliamida reforzada con fibra de vidrio también contribuye a ello, según KTM.
La altura del asiento se sitúa en 910 mm y los gráficos in-mold junto con la estética general parecen uno de sus puntos fuertes, con un aire claramente inspirado en la gama KTM SX de motocross y una imagen afilada y futurista.
Suspensiones WP totalmente regulables: horquilla WP XACT USD y amortiguador WP XPLOR PDS
La configuración de suspensiones de la Freeride E 2027 monta una horquilla WP de 43 mm con diseño dividido, con la cámara de aire en la barra izquierda y el sistema hidráulico en la derecha.
El ajuste se realiza mediante una única válvula de presión de aire, usando la bomba suministrada para la precarga, además de los clickers para compresión y rebote.
El nuevo diseño de la suspensión trasera WP XPLOR PDS ofrece 250 mm de recorrido mediante un amortiguador de 374 mm y 80 mm de carrera.
KTM también destaca nuevos retenes en los rodamientos para mejorar los intervalos de mantenimiento y el servicio general. El WP XPLOR PDS permite ajustes sin herramientas en marcha, con compresión de alta y baja velocidad en la parte superior y diales en la base para variar el rebote. La precarga se ajusta con llave Allen o llave fija sobre el muelle del amortiguador trasero.

Neumáticos Michelin Enduro
La Freeride E utiliza freno delantero Braktec de 260 mm y trasero de 220 mm, con el accionamiento de ambos frenos situado en el manillar y suministrado por NEKEN.
Las llantas en acabado negro con bujes de aluminio Giant tienen muy buena pinta y montan medidas 90/90-21 delante y 120/90-18 detrás.
Otro punto a favor es que monta de serie los Michelin Enduro Medium, unos neumáticos con un rendimiento más que probado.
La pantalla LCD muestra un solo valor cada vez para que el piloto mantenga la máxima atención en el terreno, y permite alternar entre opciones mediante dos botones. Entre los datos disponibles figuran el estado de carga, el modo de pilotaje seleccionado, el mapa de regeneración, odómetro, reloj, tiempo de recorrido y tiempo total acumulado de uso.
¿Por qué KTM fabrica ahora una moto eléctrica?
Pese a una incursión en la movilidad eléctrica que terminó siendo bastante desastrosa, KTM sabe que las motos eléctricas están ganando espacio dentro del mercado.
Las ventajas de una moto de batería son claras para pilotos jóvenes y para quienes se inician en el off-road. Con la presión medioambiental cada vez mayor sobre esta práctica —ruido, emisiones y espacio— y con la necesidad de modelos dual-sport accesibles, las ventajas de las motos eléctricas son evidentes. Además, las mejoras continuas en capacidad de batería y gestión de potencia hacen que la movilidad eléctrica tenga cada vez más sentido como plataforma de iniciación, medio de transporte práctico, opción de pilotaje más flexible e incluso como base para motos de competición júnior.

Homologada para carretera
La KTM Freeride siempre quiso ser una moto versátil, y la versión E no es diferente. La moto es más compacta en dimensiones, pero KTM afirma que está “construida con materiales de alta calidad y certificados, preparados para soportar el desgaste del uso en todo tipo de terrenos”.
El modelo 2027 es más silencioso que su predecesora y, unido a su homologación para carretera, permitirá acceder a lugares donde las motos convencionales de combustión y las máquinas de competición off-road no pueden circular.
KTM también presume de unos costes y necesidades de mantenimiento reducidos, con los filtros de aire prácticamente en el pasado, mientras que los tiempos de carga se han reducido en esta versión 2027.
El motor eléctrico no lleva embrague y no hace falta cambiar de marchas, lo que significa menos piezas móviles y una conducción más sencilla.
La primera KTM Freeride E llegó al mercado en 2014, cuando la Freeride de combustión ya existía, y ambas han ido evolucionando durante los últimos diez años.
El modelo 2027 representa una renovación importante. Está homologado para carretera, pero quitando algunos elementos clave como espejos, luces y matrícula, tiene muy buena pinta para enduro, incluso hard enduro, y desde luego para puro freeride. La prueba definitiva estará, como siempre, en verla en acción.
Más información: www.KTM.com


















